«La perfección se consigue, no cuando no hay nada más que añadir, sino cuando no hay nada más que quitar.»
Antoine de Saint Exupery
El deseo
En el libro «Yo soy eso» que refleja los diálogos que mantenía Nisargadatta podemos leer:
“Aumente y amplíe sus deseos hasta que nada pueda satisfacerlos excepto la realidad. Lo incorrecto no es el deseo, sino su estrechez y pequeñez. El deseo es devoción. Sea devoto de lo real, de lo infinito, del eterno corazón del Ser”. Nisargadatta, I Am That, p. 211; Yo soy eso, p. 358. )
“Nada se interpone en el camino de su liberación y puede ocurrir aquí y ahora, excepto que usted está más interesado en otras cosas. Y no puede luchar contra sus intereses. Debe usted seguirlos, ver a través de ellos y observar cómo se revelan como meros errores de juicio y apreciación”. Nisargadatta, I Am That, p. 456; Yo soy eso, 729.
“Los deseos débiles pueden eliminarse mediante la introspección y la meditación, pero los deseos fuertes profundamente enraizados tienen que ser satisfechos y sus frutos bien probados”
Nisargadatta, I Am That, p. 97; Yo soy eso, pp. 187 y 188.
“No necesita luchar contra el deseo. En última instancia, éste es un empuje hacia la felicidad, lo cual resulta natural mientras haya aflicción. Solamente vea que no hay felicidad en lo que usted desea”. Nisargadatta, I Am That, pp. 454-455; Yo soy eso, 727.
“P: El abandono de los deseos, ¿requiere tiempo?
N: Si lo deja al tiempo se necesitan millones de años. Abandonar un deseo tras otro es un proceso prolongado en el que nunca se ve el fin. Deje en paz sus deseos y miedos, preste toda su atención al sujeto, a aquel que está más allá de la experiencia del deseo y del miedo. Pregunte: ¿quién desea? Deje que cada deseo lo devuelva a usted mismo” Nisargadatta, I Am That, p.144; Yo soy eso, p. 260.
“P: ¿Cómo alcanza uno ese estado supremo?
N: Renunciando a todos los deseos menores. Mientras esta satisfecho con lo más bajo no puede alcanzar lo más alto. Todo cuanto le complazca le retiene a usted”. Nisargadatta, I Am That, p. 304; Yo soy eso, 496.
“P: Puede que yo no quiera cambiar. Mi vida es bastante buena tal como es.
N: Dice usted eso porque no ha visto cuán dolorosa es la vida que lleva. Usted es como un niño durmiendo con el chupete en la boca. Puede que se sienta feliz por un momento al estar totalmente centrado en sí mismo, pero basta echar un buen vistazo a los rostros humanos para percibir la universalidad del sufrimiento. Incluso la felicidad de usted es muy vulnerable y breve, a merced de una bancarrota o una úlcera de estómago. Es sólo un momento de respiro, un mero lapso entre dos penas. La felicidad real no es vulnerable porque no depende de las circunstancias
(…) Usted dice que es feliz ¿Es realmente feliz o solamente está tratando de convencerse a sí mismo? Mírese con valentía y de inmediato se dará cuenta de que su felicidad depende de las condiciones y circunstancias, de aquí que sea
momentánea, no real. La felicidad real fluye desde dentro”. Nisargadatta I Am That, pp. 472-473; Yo soy eso, pp. 757- 758.
“(…) Todo lo que usted quiere es ser feliz. Todos sus deseos, cualesquiera que sean, son
El sabio – La filosofía
I
“…la figura del sabio ocupa, en nuestras costumbres actuales, un lugar particular. Se ha convertido en un objeto de consumo, pero lo que consumimos es un imaginario de sabiduría: consejos, reglas de vida, parábolas que soñamos con adaptar a nuestro uso personal. Pero sólo el tiempo que dura el hojear una revista. Esto no resulta condenable, es evidente, pero está muy lejos de las profundas exigencias de los sabios antiguos… En su caso se trataba de transformar radicalmente al ser humano. En el nuestro, se trata de amenizar nuestra vida cotidiana.”
Roger-Pol Droit, El ideal de la sabiduría
II
La filosofía no es un arte popular ni una ciencia de exhibición. Su contenido y substractum está en las acciones, no en las palabras. Su cometido, polo opuesto del ayudar a pasar agradablemente los días y curar el fastidio de la ociosidad, es el de ser educadora de los espíritus, criterio de la voluntad, espejo de las acciones, enseñanza del ser humano en lo que debe hacer o rechazar, piloto y guía de sí mismo para sortear los escollos de la navegación por los mares de la vida. Sin filosofía no existe seguridad alguna. Y para cuantos contratiempos reclaman consejos y madurez de juicios, la filosofía es quien puede proporcionarlos.”
Séneca, De la filosofía