¿Es común el sentido común?

Proponemos la lectura de un texto de Oscar Brenifier, a descargar en SU PÁGINA WEB

El  sentido común, pariente pobre, cuando no enemigo, del elitismo intelectual  es recuperado para la práctica filosófica. Es condición de posibilidad de la discusión, sin él  ésta será inexistente o absurda. El sentido común viene a tomar un sentido de razón práctica, y por ese giro, una connotación ética. Su principio, como diría Descartes, es que todo hombre tiene acceso a ella. En este texto se exploran sus posibilidades y sus límites.

Goya el sueño de la razón produce monstruos (No. 43)Los Caprichos

APOLOGÍA DE LA METAFÍSICA

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Oscar Brenifier, Apología de la metafísica.

pag.26:

Un martillo tiene sus utilidades, sus límites, y lo oportuno de lo que será llevado a cabo con esa herramienta dependerá evidentemente de su naturaleza de martillo, pero dependerá también en gran medida de las decisiones y capacidades del usuario. La diferencia con el espíritu humano es que el utilizador y el instrumento son idénticos. Esta situación crea la paradoja siguiente : ¿Es el instrumento el que determina al usuario o es el usuario el que determina al instrumento? ¿Las limitaciones de la mente son las del que instrumentaliza o las del instrumento? Responder que las dos proposiciones son equivalentes es escapar, ya que esas dos realidades son de algún modo bien distintas en nosotros. ¿Nuestro querer busca transformar nuestra propia naturaleza? ¿Nuestra facultad de aceptación espera atemperar nuestro querer? Los dos modos no son idénticos ni en el plano psicológico ni en el plano filosófico. Articulan, por cierto, lo que llamamos doble perspectiva.

 

 

Las reglas del juego – José Luis Pardo

 

 

“Nuestra condición siempre ha sido la de unos “jugadores” que tienen que comenzar a jugar antes de conocer exactamente cuáles son las reglas del juego. La filosofía no es una solución para poder descubrir anticipadamente esas reglas y así jugar con mayor seguridad o con garantías totales. Es solamente el experimento que consiste en convertir esa condición nuestra, ineludible, en una investigación acerca de qué significa exactamente que haya reglas y cuál es el modo en que pueden descubrirse, cuestionarse, modificarse o seguirse, con la desmesurada pretensión de intentar saber, al final, algo más sobre este juego de lo que sabíamos al principio.”

José Luis Pardo entrevistado por Carlos J. González Serrano.

José Luis Pardo: “La filosofía no tiene una rentabilidad inmediata o directa, ni económica ni política. Pero eso no quiere decir que no tenga consecuencias”

Sartre. La condición humana

Si es imposible encontrar en cada hombre una esencia universal que sería la naturaleza humana, existe sin embargo una universalidad humana en la condición. No es por azar que los pensadores de hoy hablan más de condición del hombre que de Su naturaleza. Por condición entienden, con mayor o menor claridad, el conjunto de los límites a priori que esbozan Su situación fundamental en el universo. Las situaciones históricas varían: El hombre puede nacer esclavo en una sociedad pagana o señor feudal o proletario. Lo que no varía es la necesidad para él de estar en el mundo, de ponerse a trabajar, de estar en medio de los otros y de ser mortal… Y aunque los proyectos puedan ser diferentes, ninguno me será totalmente ajeno ya que todos se presentan como un intento de franquear esos límites, o par recular ante ellos o para negarlos o para acomodarme a ellos.

Jean-Paul SARTRE, L’Existentialisme est un humanisme p.67,69 – Nagel

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SÉNECA, sobre la virtud y el vicio

…a nadie le alcanza antes la cordura que el desatino. Todos previamente estamos invadidos por el mal: aprender la virtud supone desaprender el vicio.

… de la misma manera que las virtudes una vez conseguidas no pueden perderse, y que resulta fácil su salvaguarda, así se hace costoso iniciar el camino hacia ellas, ya que es propio de un alma débil y enfermiza temer un esfuerzo desacostumbrado;  por ello se la debe forzar para que empiece. Luego, la medicina no sabe amarga, pues deleita tan pronto como procura la salud. El placer que producen otros remedios se alcanza después de la curación; la filosofía es a un tiempo saludable y dulce.

Séneca. Cartas a Lucilio, 50, 7-9

seneca

Antonio Machado

Aprendió tantas cosas –escribía mi maestro, a la muerte de un su amigo erudito–, que no tuvo tiempo para pensar en ninguna de ellas.

Ayudadme a comprender lo que os digo, y os lo explicaré más despacio.

Aprende a dudar, hijo, y acabarás dudando de tu propia duda. De este modo premia Dios al escéptico y confunde al creyente.

Para descubrir la cuarta dimensión de vuestro pensamiento, buscad el perfil gedeónico de vuestras paradojas, en el espejo bobo de vuestra sabiduría.

No olvidéis que es tan fácil quitarle a un maestro la batuta, como difícil dirigir con ella la quinta sinfonía de Beethoven.

Consejos, sentencias y donaires de Juan de Mairena y de su maestro Abel Martín.

Antonio Machado en Filosofia.org

Machado por Picasso