WITTGENSTEIN

«Lo que me digan que tenga que ver con la teoría, diré : no, no, eso no me interesa. Incluso si la teoría es verdadera, no me interesa, no sería jamás aquello que busco».
Es el «qué» lo que le interesa a Wittgenstein y no el «porqué».
«No hago otra cosa que llamar la atención del otro sobre lo que hace en realidad y yo me abstengo de toda afirmación».
Se trata de describir, y para ello hay que observar más que explicar, justificar o buscar las causas como acostumbra el intelectual.
« …jamás constituiría nuestro trabajo el reducir lo que sea a lo que sea, o explicar lo que sea. La filosofía es realmente puramente descriptiva»
Y aquí Wittgenstein adopta una postura muy radical:
«Quiero decir aquí que la explicación es devastadora en filosofía, como en el tratamiento terapéutico, en la medida en que crea nuevos problemas añadidos a los que pretende resolver».

Extracto del Texto de Oscar Brenifier en este blog «Desanudar el pensamiento»

SPINOZA, las afecciones y la naturaleza del aire.

“Y, a fin de investigar todo lo relativo a esta ciencia con la misma libertad de espíritu con que solemos tratar los asuntos matemáticos, me he esmerado en no ridiculizar ni lamentar ni detestar las acciones humanas, sino en entenderlas. Y por eso he contemplado los afectos humanos, como son el amor, el odio, la ira, la envidia, la gloria, la misericordia y las demás afecciones del alma, no como vicios de la naturaleza humana, sino como propiedades que le pertenecen como el calor, el frío, la tempestad, el trueno y otras cosas por el estilo a la naturaleza del aire.”

BARUCH DE SPINOZATratado político, capítulo I. Alianza Editorial, 1986.