Sartre. La condición humana

Si es imposible encontrar en cada hombre una esencia universal que sería la naturaleza humana, existe sin embargo una universalidad humana en la condición. No es por azar que los pensadores de hoy hablan más de condición del hombre que de Su naturaleza. Por condición entienden, con mayor o menor claridad, el conjunto de los límites a priori que esbozan Su situación fundamental en el universo. Las situaciones históricas varían: El hombre puede nacer esclavo en una sociedad pagana o señor feudal o proletario. Lo que no varía es la necesidad para él de estar en el mundo, de ponerse a trabajar, de estar en medio de los otros y de ser mortal… Y aunque los proyectos puedan ser diferentes, ninguno me será totalmente ajeno ya que todos se presentan como un intento de franquear esos límites, o par recular ante ellos o para negarlos o para acomodarme a ellos.

Jean-Paul SARTRE, L’Existentialisme est un humanisme p.67,69 – Nagel

sartre

SÉNECA, sobre la virtud y el vicio

…a nadie le alcanza antes la cordura que el desatino. Todos previamente estamos invadidos por el mal: aprender la virtud supone desaprender el vicio.

… de la misma manera que las virtudes una vez conseguidas no pueden perderse, y que resulta fácil su salvaguarda, así se hace costoso iniciar el camino hacia ellas, ya que es propio de un alma débil y enfermiza temer un esfuerzo desacostumbrado;  por ello se la debe forzar para que empiece. Luego, la medicina no sabe amarga, pues deleita tan pronto como procura la salud. El placer que producen otros remedios se alcanza después de la curación; la filosofía es a un tiempo saludable y dulce.

Séneca. Cartas a Lucilio, 50, 7-9

seneca

Antonio Machado

Aprendió tantas cosas –escribía mi maestro, a la muerte de un su amigo erudito–, que no tuvo tiempo para pensar en ninguna de ellas.

Ayudadme a comprender lo que os digo, y os lo explicaré más despacio.

Aprende a dudar, hijo, y acabarás dudando de tu propia duda. De este modo premia Dios al escéptico y confunde al creyente.

Para descubrir la cuarta dimensión de vuestro pensamiento, buscad el perfil gedeónico de vuestras paradojas, en el espejo bobo de vuestra sabiduría.

No olvidéis que es tan fácil quitarle a un maestro la batuta, como difícil dirigir con ella la quinta sinfonía de Beethoven.

Consejos, sentencias y donaires de Juan de Mairena y de su maestro Abel Martín.

Antonio Machado en Filosofia.org

Machado por Picasso